NUESTRA HISTORIA
La historia de Salamanca ha sido tergiversada, olvidada
y falseada desde Castilla, en especial desde Valladolid, en un
intento de conseguir exterminar las raíces culturales e históricas
leonesas de Salamanca. En este breve resumen trataremos de
neutralizar la versión oficial castellana antisalmantina.
Período celta
Ya
en época histórica, la provincia de Salamanca estuvo habitada, en su
mayor parte, por el pueblo celta de los
vettones. Las ciudades Vettonas
fueron, entre otras, Salmantica
(Salamanca), Mirobriga
(Ciudad Rodrigo), Bletisa
(Ledesma) y Oronia (ruinas
de Irueña, en
Fuenteguinaldo). Es éste el pueblo de los “verracos” (o mejor
dicho, "berracos", del leonés "berrare", esto es, "gritar"), los
famosos cerdos o caballos de piedra. En parte del sur de la
provincia vivían tribus lusitanas, también celtas.
De este período se conservan abundantes castros vettones de
influencia astur y galaica, sobre todo en la comarca de las Arribes
(Villavieja de Yeltes, Las Merchanas en Lumbrales, castros de
Bermellar y Saldeana), así como dólmenes (Hinojosa).
Período romano
En el 218 a.C. llegaron a Salamanca las huestes
de Aníbal, conquistando la ciudad sin necesidad de lucha. Poco
tiempo después entraron las legiones romanas en la Península y, tras
las guerras lusitanas (en las que participaron los
vettones) la provincia pasó a ser
parte de la provincia romana de Lusitania.
Restos de esta época hay muchos por toda Salamanca, comenzando por
el puente romano de la capital.
Período germánico
Toda
la zona oeste de la provincia perteneció al reino de los suevos, con
capital en Braga. De los suevos quedan alguna tumba en las Arribes y
en la inmediaciones de Ciudad Rogrido. Del paso
de los visigodos por Salamanca quedan igualmente las ruinas de
Irueña (en
Fuenteguinaldo).
El Reino de León
Tras
el breve interludio árabe sin más repersión en la historia y la
cultura salmantina que la batalla de Segoyuela (Sierra de Francia). En el 711 d. C. llegaron los árabes a la Península, venciendo
al último rey godo, Don Rodrigo. Lo que mucha gente ignora es que
Rodrigo no murió en la batalla de Guadalete
(o de la Janda), sino que anduvo por
tierras charras y, posiblemente, comandó el ejército visigodo que se
enfrentó a los árabes en Segoyuela
(Sierra de Francia, Salamanca). ¿Murió ahí el rey godo? No se sabe.
En torno al año 800 d.C., en tiempos de Alfonso III, rey de
Asturias, encontraron la tumba de Rodrigo en
Viséu (Portugal).
La historia salmantina dentro de los reinos de
Asturias primero y León después es larga y profunda, tanto que el
hecho de haber pertenecido a estos dos reinos ha hecho de Salamanca
lo que es hoy día.

En su afán reconquistador el Rey Alfonso I de
Asturias/León llegó, junto a su hermano Fruela,
con sus tropas hasta Coria (Cáceres). En el año 763 d.C. reconquistó
Letesma o
Letesmam
(Ledesma a la que, además dio el nombre que hoy día tiene) y
Salmantica o
Salmanticam
(Salamanca). Después de Ordoño I reinó
Alfonso III (866-910), quien atacó incesantemente a los árabes y
avanzó las fronteras del reino hacia el sur. Alfonso III volvió a
reconquistar Salamanca pero, como sus antecesores, no pudo
repoblarla. Ramiro II (931-950), hijo de Ordoño
II, es el rey que más impulso repoblador dio a las tierras charras.
Así, en el año 939 reconquistó y volvió a repoblar, entre otros
lugares, Salamanca, Peñaranda (de Bracamonte),
Ledesma y Vitigudino. Desgraciadamente,
Ramiro II fue uno de los reyes que tuvo que lidiar con el
oportunista conde castellano Fernán González, que jugó la doble vía
de pactos con cristianos y musulmanes, traicionando repetidas veces
a los reyes y tierras del Reino de León.
Después de unos años oscuros, tanto por las
traiciones de Fernán González y Sancho II de Castilla, como por los
ataques de Almanzor, surgió la figura de
Alfonso VI (1065-1109), legítimo heredero del
Reino de León. Bajo su mandato se dio el definitivo impulso
repoblador de la provincia de Salamanca. En el año 1085 Alfonso VI
reconquista definitivamente Salamanca, le da su Fuero y ordena su
repoblación a D. Fruela de León y
Raimundo de Borgoña. La procedencia de los repobladores era muy
variada, aunque según el Fuero de Salamanca había una gran mayoría
de "serranos" (procedentes de León y Asturias). Hubo además
portugaleses (de Portugal), francos (de
Francia), toreses (de Toro) y
Bergancianos (¿de El Bierzo). El Fuero
de Salamanca antepone siempre a los serranos (de las montañas de
León y Asturias) a los demás grupos a la hora de llevar el
estandarte de la ciudad (art. 290), del
cargo de Mayordomo (art. 311), o en la
lid (art. 355).
Alfonso
VI repobló y dio fueros, además, a Ledesma y Ciudad Rodrigo (año
1100, por el Conde Rodríguez Girón, de quien recibe hoy día su
nombre la ciudad). A Alfonso VI le tocó lidiar con el
mercenario castellano, el Cid, guerrero que ayudó a que Sancho II
usurpara, durante un tiempo (1065-1072), el trono leonés.
Aproximadamente en el año 1140, bajo el reinado
Alfonso VII de León y Castilla empezó la construcción de la Catedral
Vieja de Salamanca, siendo Berengario obispo de Salamanca. Alfonso
VII (1126-1157) reconquistó Candelario y Béjar
para el Reino de León, aunque posteriormente se las regala a
Castilla. Este rey leonés también reconquistó y dio fueros a Alba de
Tormes.
Fernando II (1157-1188), rey de León, llevó a cabo el último impulso
repoblador. Volvió a repoblar y dar fueros a Ledesma y Ciudad
Rodrigo.
Alfonso IX (1157-1230) fue un rey
importantísimo para nuestra provincia y, en concreto, para su
capital. Podemos afirmar que Salamanca debe todo lo que es hoy día a
Alfonso IX de León. En torno al año 1218 fundó la “Escuela de
Estudio General de Salamanca”, es decir, la Universidad. También se
barajan otras fechas anteriores, como el año 1200 o el 1215, pero la
más aceptada ha sido la de 1218. Es precisamente a esta Universidad
que creó este rey leonés a la que debe Salamanca su prestigio y su
pujanza. Aunque anteriormente, en el año 1179 (también bajo el
mandato de Alfonso IX), está documentado en Salamanca el título de
Magíster.
El Reino de León dentro de la Corona Española
El 11 de diciembre del año 1230 el rey Fernando
III estableció la "unión" personal de León y Castilla. Esto es,
unificó las dos coronas bajo la "Corona Unidad de los Reinos de
Castilla y de León" (éste era el título oficial de la corona). Las tierras que antes
eran leonesas lo siguieron siendo. Salamanca, por tanto, seguía
siendo tierra leonesa.
Los fueros leoneses de Salamanca y otras localidades charras
siguieron teniendo vigencia.
Después de 1230 el Reino de León se independizó cuatro veces de la
Corona Unida de los Reinos de Castilla y de León, la última vez por
un período de cuatro años bajo el mandato del
infante Juan I en 1396. Además, se deben tener en cuenta aspectos
tales como que los ejércitos de León y de Castilla acudían por
separado a las batallas, como demuestran diversas crónicas
árabes, entre ellas la de la Conquista de Almería, al final de la
cual leoneses y castellanos estuvierona punto de librar una
batalla entre ellos.
Por lo tanto esa supuesta unión de León con Castilla no fue una
unión real, ya que ambos reinos contaban con diferente
jurisprudencia, ejército y organización interna.
Hasta el siglo XVIII, España continuó dividida
administrativamente en “reinos”. Los reinos de León y Castilla
seguían estando separados, y nunca formaron parte de una misma
región: no existe ninguna división oficial por parte del estado en
la que León y Castilla aparezcan dentro de los mismos límites
admistrativos. Salamanca, por supuesto, seguía perteneciendo
al Reino de León.
En el año 1833 se creó la división actual en
provincias. El Reino de León quedó dividido en varias provincias,
aunque la gran mayoría de su territorio se concentró en cinco:
Asturias, León, Zamora, Salamanca y Cáceres, sin olvidar que algunas
tierras leonesas quedaron dentro de las provincias de Palencia y
Valladolid.
Siglo XX
Durante el siglo XX siguió existiendo la región leonesa. Nos referimos a la Región Leonesa o Región de León
que englobaba a las provincias leonesas de León, Zamora y Salamanca
y, en ocasiones, a las parcialmente leonesas de Valladolid y
Palencia.
La desaparición oficial se da en enero de 1983,
hace apenas 20 años. A partir de entonces, las provincias leonesas
quedaron incluidas ilegalmente dentro de la comunidad autónoma de
Castilla y León, que es la unión de la Región de León (donde está
incluida Salamanca) y de Castilla la Vieja. El ente administrativo
conocido como "Junta de Castilla y León" se creó con el objeto de
eliminar toda identidad leonesa de Salamanca (y Zamora y León) y de
estrangular económicamente a la población salmantina para obligarla
a emigrar a Castilla, Cataluña, País Vasco y otros países de Europa.
De esta manera se negó a la Fhasa-Renault
licencias de obras para la fábrica de automóviles que inicialmente
se iba a construir en Salamanca y que actualmente se encuentra
repartida entre Valladolid y Palencia.
Y, desde 2005 la Junta de Castilla y León
no permitirá la llegada de ayudas de la Unión Europea a Salamanca al
oponerse a la creación de una "subregión" leonesa, que según Europa
tendría derecho a recibir las ayudas (las provincias castellanas,
por su alto nivel de vida, ya han alcanzado nivel europeo).
Año 2005 - El movimiento leonesista en
Salamanca
Hoy
día sigue habiendo diferencias entre las provincias leonesas y las
castellanas. El hecho de que la capital de la autonomía se encuentre
en una provincia castellana levantó ampollas en las provincias
leonesas, especialmente en León. Y mucho más teniendo en cuenta que
la capital de dicha provincia castellana, Valladolid, es la gran
beneficiada de la actual situación.
Por ello con el paso de los años
han ido surgiendo diversos movimientos regionalistas y nacionalistas
que intentan recuperar la identidad leonesa y la autonomía leonesa.
Entre ellos podemos destacar: PREPAL (Partido Regionalista del País
Leonés), G.A.L. (Grupo Autonómico
Leonés), y, en la actualidad UPL (Unión
Leonesista-Unión del Pueblo Leonés) y sus juventudes Conceyu
Xoven.
En
Salamanca existen en la actualidad diversas organizaciones que
luchan por el reconocimiento histórico del pueblo leonés de
salamanca, por una política cultural salmantina (esto es, leonesa) y
no castellanista, y, sobre todo, por una mejora del nivel de vida de
nuestra gente:
-Prepal.
-UPS. Unión del Pueblo Salmantino, que mantiene acuerdos con la UPL.
-Conceyu Xoven. Organización de la juventud leonesa,
destacando el comité de Las Arribes.
